El martes, la justicia mexicana condenó a 10 hombres a 141 años de prisión cada uno por asesinatos cometidos en el estado de Jalisco.
Diez hombres de un cártel de la droga mexicano fueron condenados el martes a 141 años de cárcel cada uno por asesinato y secuestro en el occidental estado de Jalisco, en un caso que conmocionó al país.
Los diez hombres fueron detenidos en septiembre en el rancho Izaguirre, en Teuchitlán. Según las autoridades, este lugar se utilizaba como centro de reclutamiento forzoso del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las bandas criminales más poderosas del país, incluida en una lista de organizaciones denominadas «terroristas» por el presidente estadounidense Donald Trump.
Cada uno de los acusados «fue sentenciado a 141 años y tres meses de prisión», dijo la fiscalía de Jalisco en un comunicado. El lunes, los diez hombres habían sido declarados culpables de asesinato y secuestro.
El pasado mes de marzo, el colectivo Guerreros Buscadores denunció que en el lugar de su detención se habían encontrado cientos de prendas de vestir y objetos, probablemente pertenecientes a personas desaparecidas que habían sido obligadas a unirse a la organización criminal.
Los activistas también anunciaron que habían encontrado probables restos humanos carbonizados y describieron el lugar como un «centro de exterminio» del CJNG. Sin embargo, tras una investigación, la Procuraduría General de la República refutó esta descripción y describió el rancho como un centro de entrenamiento del cártel.
Desde marzo, otras 15 personas, entre ellas un alcalde y agentes de policía, han sido detenidas en relación con la investigación.
El caso ha atraído una amplia cobertura mediática en México, donde han desaparecido más de 127.000 personas, la mayoría desde 2006, cuando el gobierno federal lanzó una operación militar contra el narcotráfico. Sólo en Jalisco han desaparecido unas 15.000 personas.